viernes, junio 30, 2017

SER AUTODIDACTA

Ser autodidacta

El alumno autodidact@ es aquél que no necesita que se le esté presionando, ni acompañando, ni haciéndosele sus tareas, proyectos o trabajos escolares. El alumno autodidact@ entiende, desde sus primeros años escolares que su estudio es una prioridad encima de la diversión, los amigos, el face, las fiestas y el/la novi@...

Por supuesto que estas declaraciones les dará rasquiña a más de uno que me lee, pero la historia escolar… tu propia historia escolar y académica está llena de excusas para no estudiar como deberías y para sufrir la instrucción académica en vez de disfrutarla como se debiera o de plano nunca aprendiste a tomarle amor al conocimiento o a incorporar la disciplina al estudio o tampoco desarrollaste una técnica para aprender por voluntad propia que es lo que representa el ser autodidact@.

Te llevaré a un pequeño paseo por la historia para que puedas dimensionar la información que tienes a mano.
  • Demóstenes, tribuno griego y padre de la oratoria, desarrolló las técnicas para hablar en público por sí mismo.
  • Platón, Sócrates y Pitágoras desarrollaron su filosofía en las calles, platicando, explorando e investigando por su cuenta.
  • Thomas Alva Edison sólo recibió instrucción básica y experimentando como autodidacto le arrancó a la naturaleza información como para registrar más de tres mil inventos. No necesitó la escuela, salvo su dedicación, su dinámica y pensar en objetivos concretos.
  • Alberto Einstein era muy malo para las matemáticas y lo corrieron de la escuela, pero él se esmeró aprendiendo por su cuenta y llegó a ser el genio que trascendió la historia.
  • Benjamín Franklin, dueño de infinidad de logros en muchas áreas apenas tuvo unos tres años de instrucción básica, pero su disciplina autodidacta lo convirtió en uno de los hombres más laureados en los Estados Unidos y a nivel mundial.
Lo notable de estos personajes es que: creyeron en ellos mismos; tenían una meta que alcanzar; desarrollaron una metodología propia en base a la disciplina; su escuela fue la experiencia y la perseverancia; siempre terminaron lo que comenzaron; y fueron muy apasionados de lo que emprendieron, ¿es ese tu caso? Si no lo es, lo puedes desarrollar. Son tan sólo hábitos y comportamientos y la buena noticia es que tienes control sobre ellos… si te lo propones.

Es lamentable que el ser humano sea tan complejo… en su afán de organizarlo todo; de controlarlo todo, cae en los excesos de descuidarlo todo, como está pasando ahora con el estamento educativo, el cuál aunado al gobierno, tienen hecha la educación una soberana porquería a tiempo presente, con su negligencia, porque, ni el educador enseña… ni el alumno aprende… con la excepción del autodidacto, a quien no le importan las agitaciones políticas, las omisiones académicas o las crisis económicas; él aprende porque lo siente y lo desea y se motiva para hacer todo lo necesario para lograr su objetivo.

Requiere el autodidact@ un alto grado de resistencia emocional para pasar por alto las puyas que pudieran hacerle los débiles académicos, los pusilánimes y los inconscientes si le dijeran: matado, nerd, ratón de biblioteca… o cualquier otro epíteto que pudiera referirse a su clara decisión de superarse.

El autodidact@ se olvida del reloj y del calendario, salvo para fijar los tiempos y las fechas en las cuales decreta que debe aprender tal o cual información.
Si tú estimado lector, logras convertirte en autodidact@, estarás siempre dos pasos delante de tus competidores… sabrás sin duda, más que los demás y lograrás superar con creces los requerimientos académicos por más difíciles que sean…


Suerte


Original Tomado de: 
http://www.epicapacitacion.com.mx/articulos_info.php?id_articulo=247

jueves, junio 29, 2017

LA AUTOCRÍTICA

La Autocrítica
Autocrítica es un término que puede ser entendido como un hecho negativo, sin embargo también es un elemento indispensable para el mejoramiento personal.

La autocrítica puede considerarse negativa cuando el individuo nota únicamente sus fallos, sus debilidades y en general los aspectos negativos de su persona y su quehacer. En estos casos la persona acentúa lo negativo como hechos casi axiomáticos, y no como oportunidades de crecimiento y mejora. Los hechos son generadores de emociones negativas y estancamiento personal y profesional.

Por otro lado, la autocrítica positiva se puede comprender como la capacidad para valorar los puntos negativos y positivos de las actividades, comportamientos y pensamientos. Es precisamente mediante esta capacidad de autoanálisis que se logra aprender de los errores, corregir o atenuar las debilidades y aprovechar las oportunidades de aprendizaje y crecimiento. Si no existe la capacidad autocrítica se detiene el crecimiento personal.

Un nivel bajo de autocrítica no sólo perjudica el crecimiento personal de las personas, sino que también afecta su relación con los demás. Esto debido a que una persona con un bajo nivel de autocrítica, difícilmente asumirá sus errores y hará responsable a los demás por sus acciones.

La capacidad autocrítica puede extrapolarse a cualquier aspecto de la vida de las personas. En el ámbito laboral por ejemplo, la capacidad autocrítica toma un papel fundamental en los puestos con un nivel jerárquico alto, debido a que en estos cargos la incapacidad de evaluar tanto los aciertos como las equivocaciones puede inducir a error a quienes están bajo supervisión.

Esta  habilidad  se encuentra en un constante proceso de construcción y mejoramiento que es afectado por factores propios de cada individuo. A continuación se presentan algunos de los más relevantes, su refuerzo permitirá aprovechar la autocrítica como insumo para la superación:

·         Capacidad analítica:
Como proceso de autoconocimiento y reconocimiento de los aciertos y errores cometidos. La capacidad para analizar las situaciones, conductas, acciones y pensamientos propios se vuelve fundamental para la autocrítica.
·         Actitud positiva:
El factor que diferencia la autocrítica positiva de la negativa es la actitud positiva con la que se asuman los errores. Si el error es asumido de manera negativa generará culpa, vergüenza y frustración, sin embargo, si este es asumido de manera positiva, permite un mayor uso del pensamiento analítico y el considerar dicho error como una posibilidad de mejora.
·         Apertura al diálogo:
La autocrítica si bien, tal y como lo menciona su nombre, es ejercida por las personas de manera individual, también recibe insumos de la retroalimentación que brindan las demás personas. La apertura al dialogo sumada a la actitud positiva y a la capacidad analítica, permiten discriminar la retroalimentación recibida y utilizar la información pertinente para el auto mejoramiento, así como desechar lo que no resulta de utilidad.
·         Reflexión-acción:
    La capacidad autocrítica por sí misma, es, tal y como se ha mencionado anteriormente, una herramienta indispensable para el mejoramiento personal, sin embargo separada de la acción resulta de poca utilidad. La reflexión sobre las áreas de mejora debe ser sucedida por el planteamiento de estrategias de corrección y refuerzos de las mismas

miércoles, junio 28, 2017

AUTODICIPLINA

5 Pasos para desarrollar tu autodisciplina


La autodisciplina es fundamental para lograr las metas que nos hemos propuesto. Es la fuerza que nos empuja a realizar un trabajo con calidad aún estando cansados, mantener la calma cuando algo nos perturba y, en general, seguir adelante a pesar de los obstáculos que encontramos en el camino.

Pero, ¿cómo desarrollar nuestra autodisciplina?

Podemos comparar nuestra autodisciplina con un músculo, mientras más lo ejercitemos, más fuerte será. Para ello debemos usar una técnica correcta que nos evite lesiones. De la misma manera, diversos expertos que estudian la conducta humana han encontrado maneras más eficientes de desarrollar nuestra autodisciplina.

Aquí les proporciono una técnica de 5 pasos a seguir que es probadamente eficaz. No quiere decir que sea la única, pero les aseguro que es ¡simple y potente!

Paso 1: ELIGE LA META

Podemos ejercitar nuestra autodisciplina en cualquier aspecto de nuestra vida como puede ser hacer ejercicio cada mañana, comer saludable, terminar un proyecto, llegar temprano a la oficina, lograr concentrarte en una tarea complicada por varias horas, etc.

Para iniciar elige una sola meta en la que quieras focalizarte. Ni demasiado grande que sea inalcanzable, ni algo insignificante que no requiera de esfuerzo. Te recomiendo escoger algo que te sea útil y que puedas lograr en un tiempo relativamente corto.

Escribe la meta elegida donde puedas verla constantemente. La meta debe describir cómo se ve el éxito, debe ser específica y medible. Seguidamente parte la meta en pasos o etapas; como si fuera una escalera que te llevará a la meta final.

Recuerda que el fortalecimiento de tu autodisciplina está en el proceso y no en el logro en sí mismo. Sin embargo, ver y sentir tu logro es un gran motivador.

Paso 2: ENCUENTRA TU MOTIVACIÓN

Ahora, haz una lista de los motivos por los cuales quieres lograr dicha meta. Trata de expresar tus motivos de manera positiva. Por ejemplo, a Claudia la acaban de contratar para dictar clases de administración en una prestigiosa universidad y está teniendo problemas para concentrarse en la preparación de sus clases por lo que lleva mucho retraso.

En el Paso 1 ha definido su meta: “Preparar la clase y entregarla al coordinador dos semanas antes de dictarla para su revisión”. Asimismo, ha listado las actividades que debe realizar para lograr su meta. Sin embargo, se ha dado cuenta que pensar en el logro final no le ayuda a realizar sus actividades diarias; si bien le sirve para tener un norte, no la ayuda a sentarse a trabajar y concentrarse por 6 horas cada día, ni a levantarse temprano para ir a la biblioteca a buscar información.

Para esto, Claudia se ha propuesto implementar las siguientes actividades: acostarse a más tardar 10pm para tener un buen descanso y poder concentrarse al día siguiente. Levantarse a las 6:30am y hacer media hora de ejercicios. Ponerse un horario de trabajo que cumplirá a cabalidad. No entrar a redes sociales durante las horas de trabajo. Revisar su correo 3 veces al día a determinadas horas.

Paso 3: IDENTIFICA LOS OBSTÁCULOS

Ahora deberás identificar los obstáculos que podrías encontrar en tu camino y definir una estrategia para sobrepasarlos con éxito. Es clave que dichos obstáculos te encuentren bien preparado/a.

Siguiendo con nuestro ejemplo, Claudia identificó los siguientes obstáculos: no podía dormir a las 10pm y menos levantarse a las 6:30am; para lograrlo decidió meterse a la cama a las 9pm y leer información relevante al curso que estaba preparando. Asimismo, puso una alarma más fuerte y lejos de su cama para tener que levantarse.

La pereza de hacer ejercicios la manejó decidiendo no desayunar hasta haber completado sus 30 minutos de ejercicios matutinos. Para lograr las 6 horas efectivas de concentración aplicó la técnica del Pomodoro  (25 minutos de concentración seguidos por 5 minutos de recompensa). Finalmente, para no quedarse paralizada con información faltante, optó por la estrategia del “parqueo”: listar la información faltante en una libreta y luego dedicar el final de la jornada para buscarla.

Paso 4: REEMPLAZA VIEJOS HÁBITOS

Cuando desarrollamos nuestra autodisciplina generalmente estamos tratando de romper con un mal hábito y remplazarlo por otro más útil y productivo. Sin embargo, podría darse el caso de que dicho mal hábito esté asociado a una rutina diaria y romperlo nos deje un vacío.

Si este es el caso, es muy importante anticiparse y planificar cómo llenar dichos vacíos ya que nos generan ansiedad, la cual suele calmarse volviendo al mal hábito arraigado. Por ese motivo muchas personas tiran la toalla en este punto.

Claudia detectó que durante los 5 minutos de recompensa, luego de los 25 minutos de concentración, sentía un vacío y caía en la tentación de entrar a las redes sociales quedando capturada por 15, 20, 25 minutos y teniendo problemas para volver a concentrarse. Para evitar los vacíos, Claudia decidió planificar diversas actividades agradables durante cada uno de los 5 minutos. Algunas de las elegidas fueron: ojear el periódico con un café, hacer estiramiento, echarse con los ojos cerrados y no pensar en nada, entre otras.

Paso 5: MONITOREA TU PROGRESO

Conforme vas trabajando en fortalecer tu autodisciplina toma atención en cómo te vas sintiendo: ¿más en control?, ¿satisfecho?, ¿contento?, ¿más seguro de ti mismo? Te ayudará mucho ir anotando tus avances y sentimientos.

Claudia logró preparar sus clases a tiempo y, gracias a su mayor autodisciplina, ahora está dictando dos cursos más

martes, junio 27, 2017

AUTOESTIMA

10 claves para aumentar tu autoestima en 30 días

Uno de los problemas más frecuentes en mi consulta es la baja autoestima. La baja autoestima conlleva una percepción negativa sobre uno mismo, y es un factor que nos puede limitar mucho en nuestra vida diaria.  Lo cierto es que, en muchas ocasiones, los pacientes no saben identificar que sufren una autoestima baja. ¿Por qué?

Porque la baja autoestima conlleva a otro tipo de problemas que son la supuesta causa por la que acuden al psicólogo, problemas como síntomas de ansiedad, de depresión, problemas de conducta, estrés, adicciones, etc. y aquí van unos consejos para saber identificar qué es lo que nos están pasando y cómo podemos solucionarlo. Es fácil aumentar la autoestima, solo hay que ponerle un poco de empeño.


¿Qué es la autoestima?
La autoestima es el conjunto de creencias, percepciones, evaluaciones y pensamientos que tenemos acerca de nosotros mismos, la valoración que realizamos basándonos en nuestras experiencias.
¿Qué síntomas me pueden avisar de que tengo la autoestima baja?
Algunos de los síntomas principales que nos pueden advertir de que nuestra autoestima no está en el mejor momento son los siguientes:
  • No tengo seguridad en mí mismo
  • No expreso mis gustos u opiniones por miedo a ser rechazado o por pensar que mis opiniones no tienen el mismo valor que las opiniones de los demás
  • No me siento merecedor de las cosas buenas de la vida
  • No me esfuerzo por conseguir lo que quiero ya que de antemano creo que no lo voy a lograr
  • No me relaciono con los demás como me gustaría ya que pienso que no voy a hacerlo bien y me van a dejar de lado
  • Necesito la aprobación de los demás con mucha frecuencia
  • Me dejo pisar con facilidad ya que no me atrevo a imponerme cuando es necesario
  • Veo al resto de personas como superiores a mí y me gustaría ser como ellos
  • Temo decir lo que siento ya no tal vez no les guste a los demás lo que digo
  • Suelo atribuir a causas externas mis logros y a causas internas mis fracasos
  • Casi nunca estoy contento con lo que hago ya que creo que podría estar mejor
  • No me siento feliz
  • Me cuesta acabar lo que empiezo ya que me desmotivo con mucha facilidad
  • La toma de decisiones se convierte en algo muy difícil ya que creo que decida lo que decida va a ser la opción incorrecta así que me dejo llevar por lo que decidan los demás, aunque sea de mi propia vida
  • Pienso en mis debilidades y casi nunca me paro a pensar en mis fortalezas
  • Me siento nervioso la mayor parte del día
  • Me es casi imposible tomar la iniciativa
  • Me siento evaluado casi constantemente en situaciones sociales
  • Me siento culpable
  • Me siento poco atractivo
  • Envidio la vida de los otros
  • Siento que no tengo nada que aportar
Si te has sentido así en varias ocasiones, puede que el resto de tus problemas vengan a raíz de tener una baja autoestima. Intentemos ponerle solución con unos ejercicios para que empieces a valorarte y a creer en ti. Podrías llegar a sorprenderte mucho de tus capacidades si te esfuerzas en mejorar tu autoestima.
¿Cómo puedo aumentar mi autoestima?
Muchas personas se preguntan si hay alguna manera de mejorar su propia autoestima. Obviamente no existe ninguna poción mágica, sino que debemos tomar conciencia de que solo cada persona puede mejorar en este sentido a base de constancia y siguiendo algunos consejos.
1. Deja de machacarte
Tenemos que ser realistas tanto con nuestras virtudes como con nuestros defectos. No somos perfectos, pero la intención no es serlo. El objetivo es ser feliz. Así que para lograrlo debemos aceptar las cosas que no hacemos tan bien y aprender de ello. Y por supuesto, no restarle importancia a las cosas que sabemos hacer bien, sino valorarlas como se merecen. Vamos a observar y ser conscientes de lo bueno que tenemos, de lo bueno que somos, de lo bueno que hacemos. ¿Por qué seguir pensando que soy un desastre? ¿A dónde me ha llevado este tipo de razonamiento?
2. Empieza a pensar en positivo
Cambia tus pensamientos. El”no puedo” por “voy a intentarlo”, “voy a tener éxito” “me va a ir bien”. Parece un tópico pero forzarse un poco a mirar las cosas buenas de la vida nos puede ayudar a salir de la dinámica negativa.
3. Ponte metas realistas
Y que puedas cumplir. Metas a las cuales sea relativamente fácil llegar. Poco a poco las podemos aumentar, y veremos que paso a paso estamos consiguiendo lo que nos proponemos. Si fracasamos, aprendamos de ello sin culparnos de nuestros errores, ya que fallar es una manera de saber cómo hacerlo de manera distinta la siguiente vez. Atrévete a afrontar retos.
4. No te compares
Cada persona es un mundo y tú eres el dueño del tuyo. Céntrate en ti. En tu vida. Envidiando e idealizando la vida del resto lo único que conseguiremos es sentirnos desgraciados
5. Acéptate y perdónate
Escribe una carta en la que describas todo aquello que no te gusta de ti, y todo aquello de lo que te sientes culpable. No te dejes nada. Léela con atención y valora lo que puedes mejorar. Despídete de esa carta y pártela en mil pedazos. A partir de ese momento empieza de cero, con todo lo que has aprendido pero dejando atrás la culpabilidad. Aún estás a tiempo de hacer borrón y cuenta nueva.
6. Haz críticas constructivas acerca de ti mismo
Que todo lo que te digas sirva para mejorar, no para estancarse y culpabilizarte. Asimismo, aprende a encajar las críticas de forma que no te afecten. 
7. Trátate con cariño y respeto, siempre
Eres lo mejor que te ha pasado, así que demuéstratelo. Tienes derecho a ser feliz.
8. Regálate tiempo
Haz actividades que te hagan feliz. Es la mejor manera de encontrarse con uno mismo y desarrollar tus habilidades.
9. Supera tus lastres
Hay personas que viven arrastrando mochilas llenas de peso: trabajos que no les satisfacen, relaciones que no les aportan nada, hábitos que no les gustan… Para superar todos estos lastres, es preciso tomar cierto control sobre la situación, pensar en positivo y tratar de cambiarlas.
10. Cada noche antes de acostarte…
…Piensa en las cosas buenas que te ha traído el día, los retos superados, los errores que hemos cometido y cómo podemos mejorar.
Intenta, durante 30 días, poner en práctica estos consejos. Ya verás que cuando finalice el mes te sentirás mejor y muchos de los síntomas que sentías desaparecen. Y recuerda, hay una única persona capaz de cambiar tu vida, y esa persona, ¡eres tú!

Aprende a quererte a ti mismo
En el siguiente artículo te explicamos más aspectos interesantes sobre la percepción que tienes de ti mismo, y cómo lograr mejorar en aquello que te propongas. Esperamos que te sean útiles estos consejos y que logres segur este buen camino que hoy has iniciado.



Original tomado de:

https://psicologiaymente.net/psicologia/aumentar-autoestima-dias





sábado, junio 24, 2017

LA IMPORTANCIA DEL DIÁLOGO

LA IMPORTANCIA DEL DIÁLOGO

Hablar no es lo mismo que dialogar. Muchas veces no nos damos cuenta de que la buena práctica del dialogo nos ayudaría a sobrellevar mucho mejor la convivencia. Pero no lo hacemos, lo que origina que la resolución del conflicto se retrase o empeore innecesariamente.
Hablar solamente implica una expresión verbal sobre lo que uno quiere expresar a la otra persona, pero en ningún caso conlleva que haya ningún entendimiento.
Los conflictos pueden ser buenos. Todos tenemos diferentes formas de ver las cosas, diferentes gustos, lo que hace que dialogar facilite alcanzar un acuerdo, fortalecer los vínculos y subsanar posibles heridas.
Lo que ocurre, con frecuencia, es que las personas implicadas no están dispuestas a ceder y se aferran a su postura al considerar que ceder supone una derrota, por lo que ni siquiera acceden a iniciar un diálogo, lo que impide solucionar el conflicto.
El dialogo se centra en un intercambio de opiniones y puntos de vista con una clara intención de establecer unos acuerdos mínimos.
Para que llegue a dar sus frutos son ingredientes básicos del diálogo: el respeto, la actitud de escucha y la empatía. También la sinceridad, el comunicarnos con el compromiso de ser claros y consecuentes tanto en nuestros actos como en nuestros sentimientos.
Todo lo anterior hace referencia al fondo del dialogo. Pero también es importante la forma. Cómo lo decimos.
Las cosas pueden decirse de muchas formas y maneras y en muchos momentos, lo que hay que hacer es buscar el momento oportuno. Sin ocultar la verdad, sin trampa ni hipocresía.

A veces, incluso, la sinceridad puede incluso “doler” pero si cuidamos cuando y como decirlo en el fondo lo que hace es prevenir males peores y ayudar a superar dificultades

viernes, junio 23, 2017

GRATITUD A DIOS

Gratitud
La virtud de la gratitud “tiene por objeto recompensar de algún modo al bienhechor por beneficio recibido”.
Hija potencial de la justicia y de la humildad, la gratitud es el sentimiento por el cual nos sentimos obligados a estimar el beneficio o favor recibido y a corresponder a él de alguna manera. El bienhechor, dándonos gratuitamente alguna cosa a la que teníamos derecho o no, se hace acreedor de nuestra gratitud y, en todo corazón noble, brota espontáneamente la necesidad de demostrárselo cuando tengamos ocasión de hacerlo. La gratitud nos hace tomar conciencia de que somos deudores y nos lleva a admitir que los dones, gracias, favores y ayudas recibidas cada día merecen un reconocimiento Esta virtud por lo tanto, valora la generosidad de quien nos lo ha dado y mueve nuestra voluntad para corresponder a estos dones, aprovechándolos, desarrollándolos y poniéndolos al servicio de los demás. De ahí que sea vil y nos degrade el feo pecado de la ingratitud.

La verdadera gratitud no es sólo decir gracias. Es agradecer con el corazón es la respuesta que brindan las personas nobles ante los beneficios recibidos. Hay algo innoble en el permanecer impasible ante un beneficio recibido. Séneca, que era pagano, ya decía que: “Es ingrato el que niega el beneficio recibido; ingrato es quien lo disimula; más ingrato quien no lo descubre y más ingrato de todos quien se olvida de él”. También reza el refrán popular: “No es bien nacido quien no es agradecido”. La gratitud también nos moverá a valorar lo que tenemos y no a enumerar lo que nos falta Agradecer lo que se tiene y lo que se ha recibido debiera ser una actitud inteligente y positiva ante la vida. Primero Dios (con quien tenemos contraída la mayor deuda) que nos ha dado la vida sacándonos de la nada. Agradecerle que si bien nuestro hijo está mirando televisión en el sofá y su cuarto no está todo lo ordenado que quisiéramos, signifique que está en casa y no en la calle... Que todo el trabajo que tengo en mi hogar significa que tengo una familia con seres queridos de quienes tengo que ocuparme... Que si los pantalones me quedan ajustados y me ponen de mal humor significa que tengo mas para comer de lo que realmente necesito... Que si tengo que cortar el césped, podar la enredadera y arreglar las persianas significa que tengo una casa... Que si a la noche estoy cansada de trabajar significa que tengo trabajo... Que si no tolero a la señora que desafina en el banco de atrás cuando canta en misa significa que puedo oír... Que si no soporto el despertador a la mañana es porque significa que estoy vivo... Agradecer a Dios que nos permitió la maravilla de poder ver... de poder caminar... De poder oír el murmullo de las olas y el canto de los pájaros... De poder experimentar la inigualable experiencia de enamorarnos... De disfrutar de los sentidos mientras que otros muchos no pueden.


Sirva esta anécdota como ejemplo a lo que digo. Había un ciego sentado en la vereda con una gorra a sus pies y una tabla de madera donde se leía: “Por favor, ayúdeme. Soy ciego.” Una persona que pasaba se detuvo delante de él y vió las pocas monedas que había en la gorra. Le pidió permiso para escribir algo distinto. Tomó la tabla de madera, borró el anuncio y escribió otro con una tiza, volviendo a ponerlo sobre los pies del ciego y se fue. Al día siguiente, al pasar por el mismo lugar frente al ciego, vió que la gorra estaba llena de monedas y billetes. El ciego, que reconoció sus pasos le preguntó que había escrito en el cartel: “Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, sólo que con otras palabras”. El ciego nunca lo supo pero su cartel ahora decía: “¡Hoy es primavera y no la puedo ver!”...

Original tomado de:

http://www.ciudad-oracion.com/gratitud.html

jueves, junio 22, 2017

LA HONESTIDAD

                                       LA HONESTIDAD
“Se cuenta que hace muchos años; en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse. Sabiendo esto, decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta. Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.
Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los comentarios sobre los preparativos. Sintió una leve tristeza porque sabía que su joven hija tenía un sentimiento profundo de amor por el príncipe. Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se asombró al saber que ella quería ir a la celebración. Sin poder creerlo le preguntó:
¿Hija mía, que vas a hacer allá? Todas las muchachas más bellas y ricas de la corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de la cabeza. Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura
Y la hija respondió: No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca. Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos por algunos momentos cerca del príncipe. Esto me hará feliz.
Por la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las muchachas más bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas joyas y con las más determinadas intenciones. Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío: Daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses será escogida por mí, esposa futura, emperatriz de China.
La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean: costumbres, amistades, relaciones, etc.
El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que si la bien de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el resultado.
Pasaron tres meses y nada brotó. La joven intentó todos los métodos que conocía pero nada había nacido. Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era más profundo. Por fin, pasaron los seis meses y nada había brotado. Consciente de su esfuerzo y dedicación la muchacha le comunicó a su madre que sin importar las circunstancias ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordadas sólo para estar cerca del príncipe por unos momentos.
En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío. Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores. Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella.
Finalmente, llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención. Después de pasar por todas, una a una, anunció su resultado. Aquella bella joven con su vaso vacío sería su futura esposa. Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada. Entonces, con calma el príncipe explicó:
Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz: la flor de la honestidad. Todas las semillas que entregué eran estériles.”
¿Qué reflexión te deja este cuento?…
Desde un punto de vista filosófico la honestidad es una cualidad humana que consiste en actuar de acuerdo como se piensa y se siente. La Madre Teresa de Calcuta dijo: “La honestidad y la transparencia te hacen vulnerable. De cualquier forma sé honesto y transparente”.
¿Por qué los seres humanos muchas veces no somos honestos y transparentes? La respuesta es simple: por miedo… miedo a sentirnos rechazados, miedo a hacer el ridículo, miedo a no recibir aprobación, miedo a las consecuencias, etc. En definitiva, miedo a perder algo .
El problema es que por miedo a perder, terminamos perdiendo lo más importante: nuestra coherencia interna y nuestra integridad.
Requiere valentía el ser honesto y transparente. Y la recompensa por hacerlo es la satisfacción interna de saberte coherente contigo mismo, la autovaloración por encima de la opinión de los demás, la confianza y la seguridad en ti mismo.
Te invito a preguntarte:
¿Dónde no estás siendo honesto contigo mismo o con los demás?
¿Qué consecuencias te trae?

¿Qué necesitas para empezar a actuar en coherencia contigo mismo?


Original Tomado de :

http://www.coachingconciencia.com/2016/11/30/el-valor-de-la-honestidad/

miércoles, junio 21, 2017

LA CONFIANZA EN SÍ MISMO

La confianza en sí mismo

La confianza en sí mismo es una actitud que permite a los individuos tener una visión positiva acerca de ellos mismos.
Las personas que confían en sí mismos creen en sus habilidades, sienten que tienen control sobre sus vidas y creen que son capaces de hacer lo que planean y esperan.

Tener confianza en sí mismo no significa que se pueda hacer todo. Las personas que confían en sí mismas tienen expectativas realistas. Incluso cuando sus intereses no se cumplen, ellos continúan siendo positivos y aceptan su manera de ser.

Las personas con baja confianza en sí mismas  dependen excesivamente de la aprobación de los demás para sentirse bien con ellos.  Tienden a evitar los riesgos  ya que tienen miedo a fracasar.  En general, no esperan ser exitosos  o que les vaya bien. En contraste, las personas confiadas en sí mismas están dispuestas a ser desaprobadas por los demás  porque confían en sus propias habilidades. Tienden a aceptarse  y sienten que no deben complacer a otros para ser aceptados.

La confianza en sí mismo no es necesariamente una característica general que abarque todos los aspectos de la vida de un individuo. Frecuentemente, una persona puede sentirse confiada en algunas áreas de su vida (por ejemplo, en lo académico) mientras que en otras áreas se sienten poco confiados (por ejemplo, en relaciones sociales).


¿Cómo se desarrolla la confianza en sí mismo?


Muchos factores están relacionados con un adecuado desarrollo de este aspecto. La actitud de los padres es uno de los factores que influye en los sentimientos que posteriormente tienen los hijos de sí mismos. Cuando los padres proveen  suficiente apoyo a los hijos, promueven el desarrollo de sentimientos positivos y confianza en ellos.

La falta de confianza en sí mismo no necesariamente se relaciona con falta de habilidad. Más bien, es el resultado de centrarse en expectativas poco realistas y en los estándares de los demás. Los estudiantes examinan sus valores, desarrollan su identidad y además son particularmente vulnerables a la influencia de los pares y los valores sociales.


Creencias que influyen sobre la confianza en sí mismo


Las personas pueden desarrollar diversas creencias que pueden interferir en la confianza en sí mismos, algunas de ellas son positivas y otras negativas. A continuación se presentan algunos ejemplos, cada uno con una creencia alternativa:
  1. Creencia: “Yo debo sentirme siempre amado o aprobado por las personas significativas en mi vida”.

    Creencia alternativa: esto es una meta poco realista y poco sustentable en el tiempo. Es más realista desarrollar estándares personales y valores que no dependen completamente de la aprobación de los otros.
  2. Creencia: “Debo ser competente y debo alcanzar el éxito en todas las áreas que son importantes en mi vida”.

    Creencia alternativa: Nuevamente es una creencia poco realista, inalcanzable y sugiere que el valor personal está determinado por  los logros. Si bien los logros los puedes realizar, esto no te hace más o menos valioso. Es más, el valor de cada persona es una cualidad inherente al ser humano.
  3. Creencia: “Mi pasado sigue siendo importante y siento que controla mis emociones y comportamiento en el presente”. Creencia alternativa: Si bien tu confianza fue especialmente vulnerable a influencias externas durante tu infancia, ahora que ya eres mayor puedes tomar perspectiva de las cosas. Haciendo esto, vas a poder decidir qué cosas vas a permitir que continúen afectando tu vida y cuáles no.

Patrones de pensamiento derrotista


Las creencias negativas, como las presentadas anteriormente, te van dejando vulnerable a los siguientes patrones de pensamiento auto derrotista.
  • Pensamiento de todo o nada: “Soy un desastre total cuando mi desempeño no es perfecto”.
  • Ver sólo nubes negras: el desastre acecha y siempre está a la vuelta de la esquina. Por ejemplo, un simple detalle negativo, una mínima crítica, tiñe toda la realidad. “Me saqué una mala nota en un ramo, entonces no soy capaz de terminar la carrera”.
  • Maximizar lo negativo/minimizar lo positivo: Las cosas positivas no son tantas como las negativas. “Yo sé que gané en el juego, pero perder esta partida me hace sentir pésimo conmigo mismo”.
  • Tomar, sin cuestionarse, las emociones como una verdad: “Me siento feo, por lo tanto eso quiere decir que soy feo”.
  • Excesivo énfasis en el “debo”: estas frases son del tipo perfeccionista y se espera actuar en función de la opinión del resto, más que a partir de los propios deseos y necesidades. “Todos debieran tener claridad en la elección de la  carrera al llegar a la universidad. Yo no la tengo, por lo tanto, debe haber algo malo en mí”.
  • Etiquetado: Es un proceso simple y  a menudo transmite un sentimiento de culpa. “Soy un perdedor y ese es mi gran defecto”.
  • Dificultad en aceptar cumplidos: “¿Te gusta esta tenida? Yo siento creo que me hace ver gordo”.

Estrategias para desarrollar confianza


Enfatiza tus fortalezas: valora lo que eres capaz de lograr, recompénsate por tus logros, más que por lograr el resultado final. Céntrate en lo que puedes lograr, en vez de en lo que debieras lograr. Esto te ayudará a vivir dentro de los límites de tus propias dificultades.

  • Toma riesgos: ve los nuevos desafíos como oportunidades de crecimiento en vez de verlos en términos de ganar o perder. Esto te abre a nuevas posibilidades y puede aumentar tu sentido de aceptación de ti mismo. Si no lo haces, vas a ver cada nueva oportunidad como algo en lo que puedes fracasar e inhibir eventualmente, tu desarrollo personal.
  • Habla contigo mismo: Trata de encontrar las creencias negativas que tienes continuamente. Luego, di  a ti mismo “para” o “stop” y sustitúyelo por creencias más razonables. Por ejemplo, cuando te encuentras aspirando a la perfección, recuerda que no puedes hacer todo perfecto y que sólo es posible tratar de hacer las cosas bien. Esto te permitirá aceptarte mientras sigues luchando día a día por ser mejor.
  • Aprende a evaluarte: hacerlo te permitirá evitar la constante sensación de inquietud que tienes cuando dependes exclusivamente de la opinión de los demás. Céntrate en cómo te sientes acerca de tu comportamiento, trabajo, etc. Esto te dará un sentido más firme de ti mismo, evitando  depender siempre de lo que piensan otros.
  • Sentido del humor: Trata de desarrollar la habilidad de reír cada cierto tiempo, cuando cometes una “tontera” o algún error. Siente esto como parte de ser humano. El reír eventualmente te ayudará a mejorar la confianza en ti y la conexión con los que te rodean

martes, junio 20, 2017

ENTUSIASMO

5 MANERAS DE RECUPERAR EL ENTUSIASMO CUANDO LO HEMOS PERDIDO
El entusiasmo es como el combustible; es lo que nos da la fuerza para luchar por nuestras metas.

Cuando nos falta entusiasmo, nos falta energía (y viceversa). Así que para recuperar el entusiasmo, debemos aumentar nuestra energía. No me refiero al tipo de energía que conseguimos comiendo o durmiendo, me refiero a la energía interior, a la energía que gobierna nuestro estado de ánimo.
La falta de entusiasmo no es más que falta de interés en un momento determinado. Si sientes que has perdido el entusiasmo, es porque quizás hayas perdido el interés.
Cuando llevamos algún tiempo dándole nuestra atención a algo, se vuelve normal, se vuelve rutina y al dejar de ser novedad, el entusiasmo disminuye (sobre todo si eres un emprendedor nato y necesitas de nuevos estímulos constantemente).
A continuación te doy 5 ideas que yo utilizo para recuperar mi entusiasmo cuando siento que lo he perdido:
1.- Eliminar las distracciones: no podemos estar interesados en varias cosas al mismo tiempo y tener el mismo nivel de entusiasmo con todas. Así no funciona el cerebro. El entusiasmo es como la energía: no se crea ni se destruye, solo se transforma o cambia de medio. Es posible que otras cosas hayan ocupado el lugar de lo que antes nos entusiasmaba. Haz una lista objetiva de las cosas que realmente te convienen y deseas alcanzar y concéntrate al máximo en ellas;
2.- Cambiar la manera como se hacen las cosas: La rutina y el aburrimiento acaban con nuestro entusiasmo. Para evitarlo, es importante cambiar métodos, lugares, horario o cualquier otra cosa que se haya vuelto demasiado “normal”. Muchas veces un pequeño cambio, es como una gran bocanada de aire fresco que nos da la fuerza necesaria para continuar con nuestra lucha;
3.- Reconciliarse con las expectativas: Cuando comenzamos un nuevo proyecto, estamos llenos de energía y con una expectativa sumamente elevada. Cuando los problemas comienzan a aparecer, perdemos el entusiasmo. La culpa no es del proyecto o de la situación, sino de nuestras expectativas. Haz una lista de obstáculos o problemas y busca una solución a cada uno. Una de las cosas que hablo en “7 trucos para ser más disciplinado en tu día a día” es sobre eliminar los puntos de fricción. Quizá no sea que perdiste el interés, sino que los obstáculos que se te han presentado, parecen más grandes que el beneficio que esperas obtener con la actividad a la que le has perdido el entusiasmo;
4.- Exponerse a cosas inspiradoras: En este post, hablé de 7 maneras para encontrar inspiración cuando más la necesitas. Muchas veces, esa falta de entusiasmo es el reflejo o el resultado de la falta de inspiración. No hablo de falta de motivación porque sé que los motivos ya los tienes, solo necesitas inspirarte para continuar adelante;
5.- Recordar lo que causó el entusiasmo: Algo desencadenó el entusiasmo inicialmente. Intenta recordar lo que fue, siéntelo y anótalo. Una vez que tengas identificado lo que te entusiasmó, deberías sentir un subidón de energía, como la primera vez. Si por el contrario, no sientes ese subidón, algo debes estar olvidando o quizá la frustración que sientes actualmente por no estar consiguiendo lo que te habías propuesto, es más grande que el recuerdo del entusiasmo inicial. En ese caso, aplica los otros 4 puntos de este artículo hasta que consigas este último.

La falta de entusiasmo es un estado psicológico negativo que nos afecta a todos los emprendedores en determinados momentos. Si es algo que te sucede de vez en cuando, no te preocupes demasiado. Pero si es algo que sufres día tras día y que no puedes luchar contra eso, solo necesitas escuchar tu voz interior y hacer los cambios que hagan falta. Muchas veces no vale la pena insistir en algo cuyo resultado, no te hará feliz
Original tomado de:
https://alexkei.com/es/5-maneras-de-recuperar-el-entusiasmo-cuando-lo-hemos-perdido/